Como adultos, a menudo se espera que tengamos nuestras emociones bajo control en todo momento. Se supone que debemos ser sensatos y racionales, capaces de tomar decisiones claras incluso ante la adversidad. ¿Pero qué ocurre cuando nuestras emociones nos superan? ¿Y nos comportamos de una manera que nunca creímos posible, arremetiendo contra nuestros seres queridos o rompiendo a llorar a la menor provocación?
Afortunadamente, hay algunas cosas que podemos hacer para gestionar nuestras emociones y recuperar el control de nuestras vidas. En esta entrada del blog, exploraremos algunos consejos y técnicas para gestionar las emociones, centrándonos en el control de la ira y el alivio del estrés. Con un poco de esfuerzo, te sorprenderá lo bien que te sentirás. Así que, ¡empecemos!
Hay muchas cosas que puedes hacer para empezar a gestionar tus emociones de forma más eficaz. A continuación, se presentan algunos consejos generales que pueden ayudarte a empezar:
1- Toma conciencia de tus desencadenantes. ¿Qué cosas suelen desencadenar tus reacciones emocionales? Una vez que sepas cuáles son tus desencadenantes, puedes empezar a trabajar para evitarlos o aprender a tratarlos de forma más constructiva. Por ejemplo, si sabes que tiendes a enfadarte cuando te sientes abrumado, intenta respirar profundamente y contar hasta 10 antes de responder a la situación.
2- Identifica tus señales de alerta temprana. Todo el mundo tiene diferentes señales de advertencia de que está a punto de perder el control de sus emociones. Tal vez tu corazón empiece a acelerarse o te sientas acalorado. Sean cuales sean las señales de alerta temprana, es importante ser consciente de ellas para poder actuar antes de que las cosas se salgan de control. Si sabe que tiende a agitarse cuando las personas no llegan a tiempo, procure tener una tarjeta recordatorio en su teléfono que diga: «si los demás no llegan a tiempo es su responsabilidad y no la mía, no merezco sentirme mal por su conducta disfuncional, puedo expresar mi inconformidad sin ofender a nadie».
3- Exprésate de forma constructiva. Cuando algo te molesta, es importante que te expreses de forma que no empeore la situación. Esto significa evitar la violencia, los insultos y otros comportamientos destructivos. En su lugar, intenta hablar de cómo te sientes utilizando frases con «yo» (por ejemplo, «me siento enfadado cuando…»). Si te cuesta encontrar las palabras, considera la posibilidad de escribirlas o de hablar con un terapeuta que te ayude a aprender a expresarte de forma saludable
Conclusión
Aprender a gestionar tus emociones es una parte importante de ser un adulto. Con un poco de esfuerzo, puedes empezar a controlar tus reacciones y vivir una vida más feliz y productiva. Sólo recuerda que debes ser paciente contigo mismo: cambiar patrones de comportamiento de larga duración requiere tiempo y práctica. Pero si sigues adelante, te sorprenderá la diferencia que supone.
Con Cariño, Psicóloga Maestra en Psicoterapia Cognitivo Conductual Cyntia Deibele, te ayudo a gestionar las necesidades emocionales insatisfechas para convertirte en un adulto sano, exitoso y consciente.


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