El arte de no amar y no amarte

Navegando entre No Amar y No Ser Amado

En mi consulta, a menudo presencio una profunda tristeza en aquellos que llegan, arrastrando una carga de frustración por la incapacidad de su pareja para aceptar ciertos rasgos de su personalidad. Esta lucha traspasa los límites de la intimidad, vulnerando la integridad, la dignidad y la privacidad del otro.

Por ejemplo, encontramos:

La interacción social, que incluye el compartir momentos con amigos y la exploración de nuevas conexiones. La expresión sin restricciones de pensamientos acerca de otras personas, un reflejo que algunos consideran como una falta de cordura o respeto hacia su pareja.

Por ejemplo, cuando mi compañero/a responde una llamada de un amigo/a mientras estamos solos en casa, desencadenando una tormenta de celos y molestia que culmina en una confrontación. O la tradicional invasión de la privacidad mediante la frase «no tienes nada que ocultarme».

Añadido a esto, están las reclamaciones de querer pasar más tiempo con la familia, los amigos o el trabajo, que con la pareja. Los sentimientos de no sentirse escuchado o comprendido. El cuestionamiento de si la pareja está dispuesta a comprometerse y a ser la persona que anhelas.

¿Cuántas exigencias emocionales? ¿Cuánto agotamiento de las personas involucradas? ¿Cuánta pérdida de amor propio?

Permítanme indagar: ¿Alguna vez han contemplado las necesidades de su compañero/a? ¿Han observado y aceptado plenamente a la persona que eligieron? ¿Están verdaderamente comprometidos con esa elección? ¿O en cambio, buscan moldear al otro para que encaje en un ideal propio?

La interrogante clave aquí es: ¿Qué camino conviene seguir?

¿Aceptar a esa persona por las similitudes que comparten en lugar de centrarse en los defectos que la percepción propicia?

¿Están dispuestos a convivir con esas cualidades que quizás no les agraden, y si es así, han considerado si pueden hacerlo genuinamente?

O, ¿prefieren sumirse en una lucha perpetua, rechazando no solo la elección que han hecho, sino también a la persona que está a su lado?

¿Es más conveniente batallar para cambiar a su pareja, o tal vez, deberían considerar el cambio en ustedes mismos? ¿Cuál enfoque brindaría resultados más efectivos y rápidos?

Estas cuestiones demandan reflexión profunda y una decisión consciente. El amor y las relaciones requieren autenticidad, comprensión mutua y compromiso real.

Con cariño, Psicóloga Cyntia Deibele.

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